Ideal para colar una figura literaria en la clásica conversación sobre dialectos (anáfora que afirma negando tres veces), y para ejemplificar el clásico argumento del andaluz y su economía…
Fenomenal para llevar siempre el Diccionario de la Lengua Española de la RAE, el portátil, el monedero, el cargador del teléfono, los palitos de pan con pipas del Mercadona…